Un reumatólogo es un médico que se dedica al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del aparato locomotor, constituido a su vez por el conjunto de huesos, músculos y articulaciones. Estas enfermedades del aparato locomotor se llaman también enfermedades reumáticas, y son un conjunto de alrededor de 200 procesos médicos, antaño considerados erróneamente como leves ya que pueden invalidar, y también poner en riesgo la vida del paciente. Las enfermedades reumáticas más frecuentes son la artrosis, el dolor lumbar crónico, la osteoporosis, los diferentes tipos de artritis (reumatoide, espondilitis, gota…), las tendinitis y la fibromialgia.

¿QUE CONOCIMIENTOS DEBE TENER UN REUMATÓLOGO?

Se podrían resumir en los siguientes aspectos:

  • Conocimientos básicos de anatomía, bioquímica, fisiología, biomecánica, patofisiología del dolor, biología molecular y celular relacionado con las enfermedades reumáticas

  • Conocimiento teórico completo de cada una de las enfermedades reumáticas

  • Capacidad para elaborar la historia clínica de un paciente con enfermedad musculoesquelética y procesos multisistémicos

  • Selección e interpretación de los análisis de laboratorio

  • Indicaciones e interpretación de técnicas de imagen (radiografías, TAC, RNM, gammagrafías, ecografías, y densitometría ósea)

  • Conocimientos de neurofisiología

  • Experiencia en urgencias reumatológicas

  • Indicaciones, acción y control de fármacos habitualmente usados en enfermedades reumáticas (AINE, corticoides, analgésicos, inmunosupresores, psicotropos, gastroprotectores y fármacos para la osteoporosis)

  • Conocimientos de los métodos utilizados pro fisioterapeutas y enfermería especializada en aparato locomotor

  • Relación con otras especialidades afines (Ortopedia, Rehabilitación, Anestesia). Conocimiento de técnicas rehabilitadores y quirúrgicas del aparato locomotor

  • Apreciación del papel de la educación del pacientes y del equipo médico implicado en el tratamiento

  • Conocimiento de los aspectos legales y socioeconómicos de las enfermedades reumáticas

  • Conocimiento de la medicina no convencional en las enfermedades reumáticas.

  • Desarrollo de la experiencia en la investigación

  • Capacidad para enseñar al personal médico y paramédico

¿QUE TÉCNICAS DEBE CONOCER UN REUMATÓLOGO?

Se pueden dividir en técnicas fundamentales y opcionales:

1- TÉCNICAS FUNDAMENTALES
a. Artrocentesis (punción articular)
b. Análisis del líquido sinovial, fundamentalmente estudio de cristales mediante microscopio de luz polarizada
c. Inyección en tejidos blandos (infiltración) e intrarticular


2- TÉCNICAS OPCIONALES
a. Densitometría ósea (realización e interpretación)
b. Conocimientos para realizar e interpretar la ecografía musculosquelética
c. Estudio electrofisiológico
d. Sinovectomía no quirúrgica (radiosinovectomía y sinovectomía química)
e. Infiltraciones de columna (epidural, facetaria, bloqueo regional de nervios)
f. Capilaroscopía

¿QUE ES LO QUE HACE UN REUMATÓLOGO?

El papel básico del reumatólogo es diagnosticar y tratar médicamente a los pacientes que tienen enfermedades reumáticas, generalmente complejas. No obstante, una característica distintiva del especialista en Reumatología es su entrenamiento para obtener información decisiva en la solución de los problemas del paciente, mediante su capacidad para comunicarse con este y sus habilidades en la exploración física del aparato locomotor. Estos son los aspectos que mejor domina el especialista en Reumatología y que le permiten lograr el máximo costo eficacia a la hora de prescribir un tratamiento. No obstante, el reumatólogo ha de conocer otras muchas facetas de su especialidad, como son el dominio de las técnicas de imagen en el aparato locomotor (radiografía, tomografía axial computarizada, resonancia nuclear magnética, ecografía.
La actividad del reumatólogo puede resumirse de la siguiente forma:

■ Es un experto en la valoración de las enfermedades de huesos, músculos y articulaciones, tanto de sus síntomas y signos, como de sus complicaciones sistémicas.
■ Interpreta e integra los resultados de las pruebas de laboratorio y de imagen, en la valoración general del paciente.
■ Evalúa el nivel de capacidad física de los enfermos y conoce sus necesidades en los aspectos ortopédicos y rehabilitadores.
■ Decide la necesidad de valoración psicológica, de ingreso hospitalario para diagnóstico y tratamiento, o de consulta con otros colegas médicos.
■ Investiga sobre la epidemiología y los mecanismos básicos de las enfermedades, y sobre la aplicación de los recursos diagnósticos y terapéuticos destinados a los pacientes.
■ Educa al paciente, a su familia, y a la comunidad en su conjunto enseñando, no sólo información médica, sino también las formas de prevenir la discapacidad y de mejorar la calidad de vida.
■ Aconseja al paciente como reclamar los beneficios laborales y sociales que la ley le concede.

¿QUE DIFERENCIA EXISTE ENTRE REUMATÓLOGO Y TRAUMATÓLOGO?

Muchas personas piensan que el especialista del aparato locomotor no es otro que el traumatólogo. Este error es debido a nuestro sistema sanitario que, durante mucho tiempo, estableció la Traumatología como primer escalón de acceso, del paciente reumático al especialista. Afortunadamente, esto ha cambiado en los últimos años y actualmente la Reumatología está tomando, en este campo, el papel que le pertenece. El reumatólogo, como ya hemos dicho, es el especialista médico que diagnostica y trata las enfermedades del aparato locomotor, y es el primer especialista que debe de valorar dichas enfermedades. El traumatólogo, es un especialista cuyo campo de actuación se ciñe al tratamiento quirúrgico u ortopédico de las enfermedades que aparecen en los huesos, tendones o articulaciones, bien de causa traumática (como golpes, esguinces…) o congénita, o bien para intervenir quirúrgicamente las secuelas que el tratamiento médico no logró evitar en las enfermedades reumáticas. Dicho de forma sencilla, el reumatólogo es el médico y el traumatólogo es el cirujano. Cuando se padece una enfermedad del aparato locomotor, lo lógico es acudir primero al reumatólogo y, si el tratamiento médico es insuficiente, el reumatólogo lo remitirá al traumatólogo, para que éste valore una posible intervención.

¿CUANDO SE DEBE ACUDIR A UN REUMATÓLOGO?

Todo proceso que afecte a huesos, músculos o articulaciones es susceptible de ser valorado por un especialista en reumatología. Generalmente, el síntoma más importante que lleva a los pacientes al reumatólogo es el dolor en alguna parte del aparato locomotor. No obstante, otros síntomas también pueden ser importantes, como la hinchazón o la deformidad de las articulaciones o la limitación de la movilidad. Muchas veces estos síntomas se acompañan de fiebre, alteración del estado general, cansancio, trastornos del sueño, lesiones en la piel o en las mucosas o alteraciones en otros órganos del cuerpo.
De una forma resumida, se puede considerar la visita al reumatólogo cuando:

■ Dolor en reposo o a la movilidad, en las articulaciones de los miembros.
■ Dolor en la columna, tanto lumbar como cervical o dorsal, con o sin dolor neurítico irradiado, especialmente cuando persisten largo tiempo o se acompañan de
■ Artritis, es decir inflamación de una o más articulaciones
■ Prevención de la osteoporosis en el periodo postmenopáusico o tratamiento de esta enfermedad cuando produce síntomas o complicaciones
■ Alteraciones en los análisis o en las radiografías sugestivos de enfermedad reumática, aún cuando el paciente no presente síntomas

¿CÓMO ES LA VISITA DE UN REUMATÓLOGO?

Cuando ud o su médico de cabecera han decidido plantear una consulta al reumatólogo, ha de saber que se trata de una visita similar a la que realizan los diferentes especialistas en medicina interna (cardiólogo, nefrólogo…) En primer lugar, acuda a la consulta con su historial médico preparado. Lleve todos los informes médicos que posea, así como las radiografías y análisis que tenga en su poder. Lleve también toda la información sobre las medicaciones que esté tomando, incluyendo el nombre, la dosis y la frecuencia con que las utiliza. Es muy importante que le pueda comunicar al reumatólogo si alguna medicación le ha producido intolerancia, alergia.
Es habitual que, tras la exposición que ud haga de su problema, el reumatólogo le pregunte por las características de las molestias que le han hecho acudir a consulta. Por ejemplo: ¿Dónde y desde cuando le duele? ¿Cómo es su dolor: agudo, difuso, intenso,..? ¿Le hinchan las articulaciones? ¿Le han salido manchas en la piel? ¿Algún miembro de su familia padece de un problema similar?
Posteriormente, el reumatólogo le hará un examen físico en el que buscará signos que delaten su enfermedad reumática, tales como tumefacción, calor o enrojecimiento de las articulaciones, deformidades en las mismas o crujidos y dificultades al movimiento. Las enfermedades reumáticas se acompañan en muchas ocasiones de afectación de otros órganos fuera de las articulaciones, por lo que habitualmente auscultará su corazón y sus pulmones, palpará su abdomen y buscará la presencia de lesiones cutáneas, oculares o en las mucosas orales y genitales.
En ocasiones, todo este proceso será suficiente y el reumatólogo podrá establecer un diagnóstico firme y un tratamiento, pero otras muchas veces no será así, y tendrá que solicitar pruebas complementarias que le ayuden a diagnosticar de forma exacta su padecimiento reumático. Estas pruebas suelen ser análisis de sangre y orina, y estudios de imagen como radiografía, resonancia. Mientras se efectúan estas pruebas, el reumatólogo le puede proporcionar algún tratamiento que le alivie de sus molestias.
Cuando su reumatólogo ha podido determinar que tipo de enfermedad padece, le será explicado que tipo y cuales son las características de la misma, cual es su pronóstico, así como que tipos de tratamientos existen para luchar contra ella. Usted conocerá entonces si su enfermedad es o no curable, si se puede controlar y detener su evolución, y los consejos y medicinas útiles para tratarla. Este es el momento en el que usted debe de preguntar todo aquello que desee. No tema hacer preguntas; el reumatólogo está esperando la máxima colaboración de su parte y sabe que un paciente activo y bien informado, es el mejor apoyo para vencer la enfermedad. Es habitual, y lógico, que el enfermo quiera saber cuanto tardará en hacer efecto el tratamiento, que posibles efectos adversos pueden aparecer por la enfermedad o por las medicinas, y que pasará si este tratamiento inicial no le funciona.
Finalmente, el reumatólogo tendrá que decidir quien llevará la responsabilidad de su problema médico en el futuro. En muchas ocasiones, será su médico de atención primaria quien dirigirá su tratamiento desde el inicio. Otras veces, la cronicidad y severidad de la enfermedad precisarán de tratamiento y vigilancia – transitoria o no- en la consulta de reumatología. Con frecuencia, se precisa la colaboración de otros colegas ortopedas, rehabilitadores, fisioterapéutas, terapéutas ocupacionales…, a los que su reumatólogo le remitirá, estableciendo con ellos la comunicación necesaria.

 

 
 
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